Pero mira como beben…

Publicado: diciembre 20, 2009 en Actualidad Mundial

…y vuelven a beber los peces en el río…

Pero mira como beben… comen… compran… gastan… se estresan… se enfadan… discuten los compradores compulsivos en… ¿Navidad?

Un momento; pero, la navidad ¿no es una fiesta de regocijo religioso?

¿Alguien recuerda qué se celebra el 25 de Diciembre?

Uhmm, claro. Es correcto. Entonces, ¿Por qué se ha convertido en la época del año en la que, con mayor crudeza, se manifiesta una de las características más deplorables de la cultura contemporánea: el consumismo?

Los regalos y presentes se han convertido en la, casi exclusiva y privilegiada, forma de expresar los afectos, condicionando a la mayoría, independientemente de sus reales posibilidades económicas, a sentirse “obligados” a comprar compulsivamente.

No es de extrañarse que incluso el icono original de esta celebración haya sido desplazado: Papá Noel o Santa Claus ha sustituido formalmente al niño Jesús.

Hasta hace unos años (10 ó 15, según mi recuerdo personal) la Navidad era la fiesta de la familia, el motivo de reencuentro, de alegría, de diálogo, de abrazos y besos sinceros y espontáneos con los que realmente se conseguía serenar y alegrar el espíritu y disfrutar de esa sensación, casi extinguida, denominada reunión familiar o de amigos.

Ahora, se ha convertido en una temporada de angustias, necesidades inducidas, ansiedades, deseos desenfrenados de poseer más y mejores cosas. Y, obviamente, lo que se ofrece en el mercado, a través de la publicidad, es siempre más de lo que se puede adquirir; por lo que la navidad termina siendo una enorme fuente de insatisfacciones, incluso para las familias económicamente pudientes.

Las únicas víctimas de esta salvaje realidad son aquellos seres, para quienes, supuestamente, está dedicada esta fiesta: los niños.

No hay nada más doloroso para un niño que entrar, a tan corta edad, en el despiadado juego de la competición y la comparación. Si su amigo, compañero, o familiar de edad similar tiene un juguete o un regalo más caro o más llamativo, ese recuerdo quedará marcado en su inocente memoria.

Pero las comparaciones y competiciones no declaradas, no es una cuestión de los niños; de hecho, son los adultos los que las fomentan. No es nada raro escuchar en los pasillos de los centros comerciales, o frente a los escaparates, comentarios como: “Pepe tiene este videojuego, pero el mío va a ser el último en el mercado…” “La muñeca de las hijas de María valen 100, la de mi hija, costará 150…” El ánimo de ostentación y de “aparentar” está flotando en el aire. El concepto actual de celebración, casi queda reducido a comprar más y mejor que el vecino, o los familiares cercanos.

Quizá, hoy, más de uno piense que estoy “matando” el espíritu de la navidad.

No es mi intención.

Si el espíritu de la navidad se ha convertido en una alegoría del consumismo más aberrante, entonces me armo hasta los dientes y voy en su cacería. Pero si el espíritu de la navidad, aún conserva esos valores de antaño; esas ilusiones que me enseñaron mis padres, mis abuelos; esa alegría de poder compartir un trozo de pan con tu familia, con tus amigos, con esa gente cercana a ti, entonces no quiero matarlo. Sólo quiero destruir el envoltorio actual.

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comentarios
  1. Olvido dice:

    Aún estando todo ese consumismo que nos envuelve y acecha,podemos decidir y darle un sentido a estos días de navidad.
    Un amigo poeta acaba de enviarme un poema navideño,extraigo algunos versos y los comparto con vosotros a modo de Felicitacion navideña.

    ***********************
    En estas noches tan dadas
    A albergar buenos deseos
    A cualquier persona amada
    Otorga un poco de tiempo.

    Y no olvides perdonarlas
    Si es que en algo te ofendieron,
    Puede que tal vez mañana
    Sea ya tarde o estén lejos.

    En estas fechas de abrazos
    Y de buenos sentimientos
    Toma mi mano en tu mano
    Aun sólo un breve momento
    Para que igual que un hermano
    Pueda decirte te quiero.

    Saludos !!!

  2. Luna T.I.N.S.J dice:

    Los peores son aquellos que encima se endeudan, a pagar a plazos los regalos de papa Noel , y todo ello para no bajarse de un estatus social al que han acostumbrados a sus hijos.

    Put…… publicidad, marketing y centros comerciales, que están enseñando a los más peques que la navidad es símbolo exclusivo de fechas de regalos.

    Donde queda aquello de………….el detalle es lo importante?? O el hacer ese detalle con nuestras manos.

    Con la crisis es aun peor, puesto que hay muchísimas más ofertas a las cuales nos vemos más tentados, es como la gran ocasión , después te das cuenta que realmente no te hacía falta y queda aparcado en un armario.

    No podemos romper una cadena la cual da trabajo a muchas personas, pero si deberíamos de moderar al menos ese consumismo compulsivo y quizás alto para nuestros bolsillos.

    Y los que pagan un dineral por acudir a una sala para celebrar la noche vieja rodeado de gente a la que ni conocen………………….vestidos con sus mejores galas??? QUE TRISTEEEEE ¡!

    BRINDO ¡! Para que el año próximo nos traiga felicidad y salud cerquita de los nuestros ya que para mí al menos es la esencia de estas fechas.

  3. Fatima dice:

    En realidad nos han estado mintiendo durante siglos, ¿qué carajo? Los niños del cerro, de allá, de donde el sol quema personalmente se preguntan, ¿oye porque ese niño Jesús le trae juguetes a los que viven allá bajo en lo plano que tienen bellas casa, sus padres poseen lujosos carros y sus madres se ven fina y a nosotros que somos pobres no?

    Tales fechas son una burla al dolor. La inventaron los comerciantes para esquilmar a los trabajadores. Una muñequita que habla y mea, cuesta más de un mes de salario de un obrero. Una bicicleta vale más que tres meses de ese salario…pero eso no lo entienden los niños y la televisión los bombardea; “suiche prey el juguete de los niños valientes…”mama prey la muñeca que toda niña debe tener para mostrarla al día siguiente de la Navidad a sus amiguitas más pobres para que éstas sientan dolor y se vayan a llorar en silencio”… La Navidad es un atentado contra esos niños que viven entre cuatro latas pero que sus padres pagan “diretvi” o payperviu para que ellos vean cien o más canales…

    El 1 de enero la mayoría de los pobres son más pobres: se les fue todo en caña y en juguetitos para sus hijos. En las casas huele a ron, a veneno”friapolar”, a wiski barato, a anís y a ron. Por todas partes hay botellas vacías y en todos los bancos de quienes los fabrican hay arcas repletas. Se comienza el año con más miseria en el barrio; se comienza el año con más riqueza en la mansión del “maestro cervecero”, es una letanía interminable. ”Niño chiquitito, niño parrandero…” (¿Por qué parrandero si es “niño chiquitico? La psiquis, la publicidad, el mensaje…

    La Navidad engorda de grasa al cuerpo e igualmente engorda otra cosa: la deuda, Se pinta la casa, el rancho, se coloca un arbolito o un nacimiento: nada de eso es genuino de estos pueblos, se los enterraron en el cerebro para que vean que “un hombre murió por ellos”, ¿por qué esperar un año para pintar las paredes? ¿A quién se les da gusto?…pues… ¡al comercio! Que sube los precios, que baja la cartera del infeliz, que saca las lágrimas de los niños y que seduce al dueño de la televisora con sus estúpidos mensajes que “este años es el mejor”…”pan y circo milenario” ¿Quién inventó esa cosa de que “el año se acaba?” ¿El Papa Gregorio? Y ¿por qué él decidió por los demás?

    La Navidad es un trauma social. La cabalgata de hombres, mujeres y niños buscando por la calles que comprar, es una muestra visible de que Adan Smith era un genio y que Sigmund Freud era otro; la locura es la misma. Nadie sabe a donde va. Es un tropel incesante que recorre la ciudad, atrapando entre sus garras los sueños creados en algunos y el hálito consumista en otros…”cuántos van tras la gloria en este mundo vano…tu oro poco o nada acaricia en tus manos, ni te seduzca el eco de ese tambor lejano”

    De todas manera, con esta reflexiones no trato de cambiar nada; son eso; reflexiones. Que pases, Malomalisimo, de corazón y ustedes gentiles y fieles seguidores de este blog… ¡Feliz Navidad y un chévere Año Nuevo! Como diríamos aquí en Venezuela…..Salud!!!!

    • griet dice:

      Pues mi casa no era demasiado bella, mi padre tenía carro y no era precisamente lujoso. Recuerdo estas fechas porque mis abuelos siempre venian a pasarlo con nosotros, mi abuela hacia unas rosquillas … que aun recuerdo el olor! e inocentemente cantábamos … pero mira como beben los peces en el río, con la pandereta y la zambomba!!!!!!! que tardes aquellas!!!! Y los Reyes Magos enian con alguna muñeca o alguna mochila para el cole!!! … eso, ahora, lo hacen mis padres con sus nietos ( las rosquillas, lo de cantar villancicos no… ) y eso es lo que los nietos recordarán en un futuro… Ese futuro depende de la educación que les demos ahora… asi frenaremos el consumismo este tan real y actual que estamos tratando!
      Mis mejores deseos para todos. 😉

      http://griett.wordpress.com/2009/11/16/lainocencia/

  4. Yuffu dice:

    Dejo constancia de que he leído tú artículo. Opiniones creo que ya sobran, sería decir lo mismo…

    Un saludo a todos, y disfruten de la navidad de la mejor manera!!

    Besos!

  5. Geminiana dice:

    En mi casa es Navidad casi todos los días, nos queremos….

    Por eso en la fecha señalada no hacemos una celebración demasiado especial….cenamos juntos si, pero, como quien dice…huevos y patatas.
    Adoro las celebraciones entre seres queridos cualquiera de los 365 días del año….acaso no es eso el espíritu navideño?

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