¡ En la cárcel !

Publicado: julio 19, 2010 en Personal e íntimo

Anoche estuve en la cárcel.

Y me gustó, lo confieso. Quiero volver a ella. Quiero quedarme en ella.

Fue inesperado. De esas cosas sobre las que piensas: “a mi no me puede pasar”. Y pasa. De pronto, sin previo aviso, para que la sorpresas sea mayor, por supuesto.

Una noche de fiesta. Diversión, risas, charla con los amigos. Unos bailes, unas copas y notas que la vida cambia de color. Estás extrovertido, conoces a nuevas personas. Alguien te cae bien o mejor que los demás. Hay afinidad. Vislumbras la complicidad. Te sientes seguro y no mides los riesgos. Te lanzas temerariamente.

El primer contacto te produce incredulidad. Crees que no es real. Pero está allí. Lo estás percibiendo, se palpa en el ambiente y empiezas a notar los efectos.

La semipenumbra es la mejor aliada. Desinhibe al más tímido. Torna locuaz al parco e introvertido. Ese efecto narcótico, estimulante, subyugante y placentero.

Y entonces, en medio de ese éxtasis prohibido, te acuerdas que tienes sentido común y lo buscas. No está. O quizá está escondido en un lejano recoveco al que no eres capaz de llegar. Así es que no hay excusas. El camino parece allanado para que continúes.

Se produce el segundo contacto. Ahora sí que estás perdido.

El primero fue una mirada. El segundo, una sonrisa. Desconocidas las dos, pero con un mensaje tan familiar como si las hubiese visto nacer, crecer y evolucionar hasta lo que son actualmente: una droga alucinógena. Seductora y sensual.

La pegadiza música que envuelve los sudorosos cuerpos actúa con un sádico magnetismo invisible. Probablemente han pasado muchos minutos, pero a ti te parece que son segundos y estás moviéndote a su ritmo. Dos cuerpos sincronizados. Sin palabras. ¿Para qué?

Su piel te atrapa, te imanta y te aprisiona.

Esa es la cárcel más inesperada. La más deseada y la menos conseguida por la mayoría.

Sabes que no habrá más que eso y lo disfrutas. Fantaseas con que la llave de esa prisión, para entrar totalmente o salir de ella, sea un beso y, está a punto de producirse; uno de los vaivenes melódicos junta tu cara a la suya, pero los labios no se entienden y apenas se rozan, durante un nano-segundo. Te quedas quieto. Probablemente catatónico y cuando reaccionas, ya no está.

¿Fue un sueño? No, fue real. Tienes su perfume adherido a tus fosas nasales. Tienes su diaforesis quemándote los brazos y tienes la seguridad de que no la volverás a ver. De que has sido prisionero por momentos de una aventura surrealista y efímera.

¿Quieres volver?

Yo sí.

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comentarios
  1. Diana dice:

    A eso yo lo llamo “Dejarse LLevar”, jeje, fuiste temerario y acabaste en la carcel.

    Un saludo Malo, Malísimo…..

  2. ljuba dice:

    Jo! me ha encantado….Me he sentido totalmente identificada con la historia, lo que más me sorprende (y por favor, no os ofendáis) es que lo escriba un chico!.
    Parece mentira como sientes que sube la adrenalina, y la excitación es tan alta, que ni en tus más expectaculares encuentros sexuales has conseguido llegar a esos límites.
    No te das cuenta ni de dónde ni de con quién estabas. Ni de tu situación sentimental.
    Algunos ponen de excusa que estaban borrachos, pero estoy segura de que en otros casos no fue el alcohol, sino la atracción irrefrenable de esa cárcel.

  3. myriamriberablog dice:

    ¡genial! ¡buena metáfora! me ha gustado mucho tu literatura… muy atrevida (no sé si encontraré un adjetivo mejor).

    Congrats!!! 🙂

    QueenDrama**

  4. Luna T.I.N.S.J dice:

    Umm eres tan explicito en tus relatos que me has hecho revivir un recuerdo de hace ya algún tiempo, con el ingrediente añadido de que mi pareja no andaba lejos.
    Su mirada era tan penetrante que era imposible escapar de ella, y por su puesto era devuelta junto con una sonrisa, a pesar de darle a entender que iba acompañada su atrevimiento todavía me cautivaba mas, la cosa solo quedo ahí pero………me encanto la sensación de estar de alguna manera haciendo lo prohibido, durante algunos días me evadía en el recuerdo y aparecía una sonrisa pillina en mis rostro.

    Supongo que esto…………….solo nos sucede a las chicas malas, no ? jajajajajajaja

    Un besazo Malote.

  5. griet dice:

    Pues a mi nunca me ha pasado 😦
    La verdad es que soy bastante despistada…
    A partir de ahora, cuando vaya a una disco, me acordaré de ti y prestaré más atención..,. por si alguien me mira; quiero sentir la excitación que describes al sentirse uno prisionero… mmM… puede ser divertido!!
    Un fuerte abrazooO , MaloT-bag! jajajaja

  6. Fatima dice:

    me lembras recuerdos vividos….uffff!!!!!

  7. olvido dice:

    Enhorabuena por tu cumpleaños bloguero y por el nuevo estilo del blog ..la vida es un constante cambio y adaptación aunque a algunos nos cueste.

    Dicho esto ,comento tu último post,literariamente nada que objetar,pero como mensaje me parece que solo puede desear estar en la cárcel de los sentimientos,o esclavo de una pasión, alguien que no conoce el dolor que eso produce.

    Por lo tanto al contrario que los comentarios anteriores,diré que a mi si me ha pasado.Y con referencia a tu última frase yo diré claro y tajante a la pregunta :
    “¿quieres volver?”
    NO GRACiIAS!!!

    Saludos!!!!

  8. olvido dice:

    Hola! he leido en unos comentarios de otro blog,que estas malito..tantos días sin actualizar tu blog,yo pensé que estabas de vacaciones..ojala fueese eso.Bueno ,pero mi me mensaje es para darte animos,eres joven ,fuerte,y muy muy positivo.Ponte bueno pronto que tienes muchas cosas que vivir y que escribir y además creo que tienes mucha gente que te quiere.

    Besos y adelante !!

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